Niños iraquíes huídos de la guerra no obtienen visa en el consulado americano de Egipto para entrar en Disneylandia.
"Si creyera en el amor, diría que lo amo, pero no, no creo en eso que las personas llaman amor, lo que yo siento por el, no tiene nombre, no hay palabra que lo contenga y crear una seria limitar lo que el significa para mi. Por eso odio sentirme así, odio no poder ignorar la necesidad de tocarlo, de besarlo, marcarlo como mío, porque en el fondo, seria dañarlo y eso es lo que menos quiero hacer..."